En la laguna de Chascomús no solo se respira turismo y naturaleza, también se guarda una joya histórica: el árbol más longevo de la provincia de Buenos Aires.

Se trata de un ombú que, según estudios botánicos, supera los 350 años de antigüedad y que ha sido testigo de los primeros asentamientos criollos en la región.

“El ombú es símbolo de resistencia, porque crece incluso en suelos pobres y sobrevive a las sequías”, señalan los especialistas.

El ejemplar se encuentra protegido y es parte del recorrido turístico oficial de la ciudad, donde cientos de visitantes se acercan a tomarse fotos bajo su sombra.

Con su imponente tronco y ramas extendidas, este árbol se mantiene en pie como un verdadero monumento natural de la provincia.

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