El cantante de No Te Va Gustar se tatuó el pañuelo blanco, uno de los símbolos más fuertes de la lucha por la memoria, la verdad y la identidad.

El gesto fue compartido por Abuelas de Plaza de Mayo, que agradecieron públicamente el acompañamiento del músico.
Desde la organización destacaron la importancia de seguir visibilizando la búsqueda de los nietos y nietas que aún faltan.

Brancciari ya había mostrado en otras oportunidades su compromiso con los derechos humanos y las causas sociales.
