La historia de la Región Capital no puede entenderse sin el Puerto La Plata. Concebido a fines del siglo XIX como una de las obras de infraestructura más ambiciosas del país, el proyecto buscó transformar el perfil económico de la provincia y posicionar a la nueva capital como un centro estratégico para el comercio internacional.

La construcción del puerto estuvo estrechamente vinculada al nacimiento de La Plata. Cuando la ciudad fue fundada en 1882 como nueva capital bonaerense, el gobernador Dardo Rocha imaginó un sistema integrado en el que la ciudad y el puerto funcionaran como una misma unidad, conectando la producción agroexportadora con los mercados del mundo. La ubicación sobre el Río de la Plata y el diseño de un puerto de aguas profundas respondían a esa visión de futuro.
«El Puerto La Plata nació como una pieza fundamental del proyecto de la nueva capital bonaerense.»
Las obras comenzaron en 1883 bajo la dirección del ingeniero holandés Johan Waldorp y demandaron un enorme esfuerzo técnico para la época. Su inauguración, en 1890, fue celebrada como un hito de la ingeniería argentina. Con modernos diques, canales y conexiones ferroviarias, el Puerto La Plata estaba llamado a competir con los principales puertos del país y convertirse en el motor del desarrollo regional.

Aunque el crecimiento del Puerto de Buenos Aires limitó parte de ese proyecto original, el puerto nunca dejó de ser un actor clave para la región. A su alrededor crecieron los frigoríficos Swift y Armour, la Destilería de YPF, el Astillero Río Santiago y numerosas industrias que impulsaron el desarrollo de Berisso y Ensenada, convirtiendo al complejo portuario en uno de los polos productivos más importantes de la provincia.
«Su historia explica gran parte del crecimiento de La Plata, Berisso y Ensenada.»
Más de 130 años después de su inauguración, el Puerto La Plata continúa siendo un símbolo del espíritu visionario con el que fue pensada la Región Capital. Su historia refleja un sueño de progreso, integración y desarrollo que todavía forma parte de la identidad de una región construida alrededor del río, el trabajo y la producción.

