POR SANTIAGO FERNANDEZ
Con la espuma baja del gran evento, que cada cuatro años convierte a millones de argentinos en patriotas y nacionalistas, y a miles de colegas en aduladores de valores que sólo resaltan durante estos 40 días. Ya con la merma del bombardeo comunicacional insoportable, busco lugar y tomo envión para decir algunas cosas.
Durante estos días Mundialistas, mientras el “Cipayo mayor” privatizaba la Hidrovia, e intentaba vender recursos nacionales a empresas extranjeras, el que osaba criticar a la selección o a algún jugador, se convertía automáticamente en antipatria que no disfrutaba de la felicidad del pueblo.

Bueno, ya está. Me los fui guardando, solo los expresaba en La Redonda, en el Superclásico, muy al pasar y tapado por la pasión del triunfalismo. No pudiendo evitar cruces a los pies propios de tarjeta amarilla.
Ahora quiero ver si hay lugar para expresar meros y simples análisis futbolísticos relacionados a nuestra selección. Primero los positvos:
- La simpleza y la desdramatización de Scaloni a la hora de declarar. Un líder que entendió muchas cosas, que gestó esta era que quedará en la historia, pero quemándoseles los papeles en esta segunda gesta Mundialista.
- La reacción de Messi, que luego de 5 mundiales, supo en algunos partidos, ponerse el equipo al hombro desde lo actitudinal y más allá de lo futbolístico. Finalmente, luego de tanto pedirlo, lo vimos.
- Otras cuestiones:
- Creo que nunca puede ser una única cualidad para destacar, saber sufrir los partidos. Y menos contra Cabo verde y Egipto, o Suiza.
- Está bien que el futbol permite todo, pero si alcanzara con solo perseverancia, no bajar los brazos, templanza, y muchos de esos valores que estos días se le destacaron al equipo, países como Japón, China, y otros, saldrían campeones todos los Mundiales. El futbol en ciertos niveles también pide ser jugado.

Si el destino de las llaves de “mata mata” te planteó la posibilidad de entregarle la pelota a equipos inferiores en jerarquía y hacer planteos para luego jugarles de contra. Sabias que no iba a ser así hasta el final.
Fui entendiendo que a mucha gente le gusta “El Sufrimiento” y que esos triunfos se disfrutan de otra manera especial. Pero yo pedía, un 3 a 0, para disfrutar a mi manera, y cuidar piernas y aflojar tensiones para instancias superiores.
En el futbol el que corre es el que trata de agarrar la pelota. El que la tiene, hace correr la pelota. Por eso la lista de lesiones musculares. Se la pasaron el 80 % de los minutos de los partidos, corriendo para tapar espacios.
Futbolísticamente, fue la Scaloneta “campeona del Mundo” solo 27 minutos contra Inglaterra, yendo a buscar lo que al final consiguió con “el Capitan” en la mejor media hora de sus 6 mundiales.
En la final, contra un equipo no físico, sino conceptualmente “futbolero” no pudiste sacarle la pelota (ni para hacer un lateral) . Y pateaste al arco, luego de 85 minutos, de correr detrás de la pelota.
- El Gran Arquero (que se despertó en los últimos 2 partidos) ayer fue el culpable de que no haya sido papelón el resultado de la final, pero al no ser un arquero “corta centro” no pudo interrumpir la jugada que termina en gol.
- El hijo del volante mas MARCADOR de la historia de la selección, que ingreso para ayudar a marcar, no llegó a hacerlo en la segunda jugada, del único gol del partido. (Quedó en la foto del goleador)

En conclusión, la alegría y los festejos, multitudinarios en las calles en instancias tempranas, frente a equipos inferiores, marcaban muchas cosas, y entre ellas, que seguíamos colgados del Mundial de un hilo y la “ilusión” se alimentaba con todo lo extra futbolístico de la Scaloneta.
Pero también, muchas veces, en el Futbol, gana el Futbol.
